
Dueño de un carácter singular, nunca pasa desapercibido: bien por sus definiciones volumétricas o la aplicación de detalles únicos que lo distinguen, el CITROËN C4 PICASSO establece un nuevo listón de referencia.
El inmenso parabrisas que se inicia en el capó y se prolonga hasta las plazas delanteras fundiéndose con el techo es su signo distintivo y le aporta una superficie
que rompe todas las marcas conocidas. El ataque de la trompa es muy perfilado, sin
abandonar los patrones estéticos propios del doble chevrón; los neumáticos se ubican
en los extremos otorgando gran distancia entre ejes para aprovechar el espacio interior
y envidiable estabilidad direccional.
Imposible admirarlo sin apasionarse, contemplarlo es seducción a primera vista:
sus líneas determinan un conjunto dinámico y elegante, los trazos concretos y los planos suaves aportan fluidez; la luz lo recorre de manera sabia sin imperfecciones ni
interferencias.
Es un vehículo pensado para los amantes de los espacios abiertos, del confort clase ejecutiva, donde la luz y la visión en 360º son actores principales de cualquier viaje. La
mirada es distinta, por dentro y por fuera.
Filosóficamente es un monospace coherente, que encanta por fuera y enamora por dentro. El diseño francés en su máxima expresión, sin importar lo establecido: tablero
central de información digital, generosas guanteras, toda la visión del camino por
delante, todos los convencionalismos por detrás.

Adentrase al habitáculo es, ante todo, conocer nuevas alternativas de viaje:
el espacio es un valor esencial para todos los pasajeros, pero no lo es todo…
El sector delantero es vanidoso por lo diferente y la ausencia de un freno de estacionamiento tradicional otorga un espacio extra. El clima se garantiza con mandos automáticos individuales y el plus lo determina un captador de calidad del aire que
detecta las partículas contaminantes y activa automáticamente la función de reciclado.
Las butacas toman el carácter de personales para todos los ocupantes, que reciben– sin distinciones– el mismo tratamiento Premium: inclusive los tres asientos posteriores
ofrecen exactamente el mismo ancho y similares posibilidades de configuración
individual.
¿Existe un mejor ámbito para disfrutar de la mejor música? Gracias a una interfase
estratégicamente situada bajo los mandos centrales, se puede elegir la fuente de
audio directamente de un lector MP3, memoria USB o bien haciendo uso del sistema
Bluetooth con mandos al volante. Los detalles se suceden a cada paso: iluminación
sectorizada, sensores individuales para observar el ajuste de los cinturones, múltiples
gavetas, guanteras y portaobjetos, cortinas parasol traseras… nada queda librado al
azar. Sólo resta elegir el destino.
La familia y sus cosas: el volumen total del baúl –bajo la bandeja rígida que oculta
la carga– se dispones desde 605 litros, según la posición de los asientos traseros;
haciendo uso de una versatilidad superior la capacidad de carga puede aumentar hasta
1.734 litros.

Desde los tiempos de André Citroën, la Marca ha hecho de la seguridad
el elemento central de la concepción de cada vehículo. El CITROËN C4
PICASSO es sólo un ejemplo de los avances logrados en la materia.
Desde la protección pasiva, la estructura presenta diferentes zonas y tratamientos
para la absorción de impactos, en el interior suma apoyacabezas y cinturones con
tres puntos de anclaje en cada plaza, seis airbags (incluidos delanteros de tórax y los
frontales con despliegue diferenciado) y fijaciones normalizadas Isofix para los asientos de niños.
En el plano activo tampoco deja dudas: cierre automático de puertas y un sistema de
frenos perfectamente ajustado a su performance, con la asistencia del antibloqueo
ABS, el reparto electrónico de la fuerza de frenado (REF) –vital según la distribución
de pesos que se presente de acuerdo a las plazas ocupadas– y la ayuda para frenadas
de emergencia (AFU), que actúa potenciando los reflejos del conductor y acciona el
encendido automático de las balizas en caso de fuerte desaceleración.
Pero no esto todo, el dominio de cada situación se asegura, inclusive, para aquellas
ocasiones imprevistas: en curvas, el Control Dinámico de Estabilidad (ESP) estabiliza
la trayectoria del vehículo en el exacto límite de las leyes de la física y el control
de tracción (ASR), por su parte, ayuda a conservar la motricidad y la respuesta del
vehículo sobre suelos deslizantes. ¿Lo distintivo?: el freno de estacionamiento eléctrico (FSE) actúa de manera
automática y ofrece la asistencia ideal para el arranque en pendientes.